La monitorización del garaje combina la temperatura con la humedad relativa porque ambas influyen en el confort, la corrosión y el riesgo de moho. La condensación aparece cuando el aire húmedo toca una superficie más fría que el punto de rocío, no cuando un porcentaje de humedad cruza por sí solo una línea arbitraria. Las sondas miden el aire que rodea al sensor; no detectan directamente agua sobre un suelo de hormigón, salvo que esa superficie caliente o enfríe el aire cercano de forma apreciable.
Humedad relativa frente a punto de rocío
Un DHT22 informa la **humedad relativa (%HR)** a la temperatura actual del aire. La misma cantidad de vapor parece “más húmeda” cuando el aire está frío, porque la %HR sube al bajar la temperatura. Para guardar cosas en la temporada de heladas, sigue la temperatura y la humedad a la vez: el resumen del DHT22 explica los límites de precisión.
Tras abrir la puerta en días húmedos de verano, espera un pico de humedad cuando se mezcla el aire exterior. Si la losa se mantiene fría por su masa térmica, puede formarse condensación aunque la sonda marque una %HR moderada a la altura del pecho.
Lo que no ven las sondas
- La temperatura superficial de herramientas, coches y tuberías, a menudo más fría que el aire por la noche.
- Microclimas detrás de las estanterías donde el aire se estanca: usa la distribución multizona.
- Picos cortos al abrir la puerta que las medias suavizan en el historial.
Hábitos prácticos de monitorización
Compara las zonas junto a la puerta y del interior con las etiquetas de sondas. Revisa los mínimos nocturnos en los gráficos del historial durante el entretiempo, cuando más se separan las temperaturas de la losa y del aire.