Los garajes sin calefacción suelen asentarse sobre una gruesa losa de hormigón en contacto con el terreno. Esa masa absorbe y libera el calor despacio comparada con el aire, mucho más ligero. Las sondas montadas abajo o cerca del suelo reflejan la influencia de la losa; las que están a la altura de los hombros responden más rápido a la puerta y a la climatización. Entender la masa térmica ayuda a explicar diferencias entre dos sondas que de otro modo resultarían confusas.
Desfase entre el día y la noche
En tardes soleadas, la carga solar puede calentar el garaje mientras la losa sigue fría al tacto. Tras la puesta de sol, la losa puede **irradiar el calor almacenado** durante horas: el aire interior se enfría más despacio de lo que predicen los modelos de pronóstico. El historial estacional revela el desfase propio de tu garaje.
Interacción con la colocación de las sondas
- Las sondas montadas abajo siguen el aire a ras de suelo, influido por la temperatura de la losa.
- Las sondas a la altura del pecho representan mejor dónde respiran las personas y dónde están las herramientas en los bancos.
- La clave avg del JSON mezcla ambas: peligroso para vigilar heladas; consulta promedio de dos sondas.
Relación con la condensación
El aire cálido y húmedo sobre una losa fría provoca humedad superficial: combínalo con los conceptos básicos de humedad. El aislamiento y el sellado de la puerta reducen los efectos de la masa térmica, pero no los eliminan; la infiltración sigue moviendo aire a ras de suelo.