Algunos garajes comparten pared, techo o un hueco técnico con los conductos de climatización de la casa. Incluso los conductos sellados irradian calor en invierno; las derivaciones mal selladas dejan escapar aire caliente a un garaje que de otro modo estaría frío. Las sondas cerca de rejillas o de conductos flexibles pueden variar varios grados con independencia de la puerta o de la temperatura exterior: patrones que parecen fallos del sensor hasta que trazas el recorrido de la climatización.
Huellas en los datos
Las subidas repentinas cuando arranca la caldera de la casa, sobre todo de noche y con la puerta del garaje cerrada, apuntan a la influencia de los conductos. Compáralas con las variaciones causadas por la puerta, que coinciden con la actividad humana y no con ciclos de climatización de 15 minutos.
Mapear las zonas
- Coloca una sonda lejos de los huecos de conductos conocidos como referencia.
- Anota los tiempos de ciclo en una hoja de cálculo junto al historial exportado.
- Cambia las asignaciones en las etiquetas del panel tras mover sondas para que el historial siga siendo interpretable.
Mitigación y monitorización
Sellar las juntas de los conductos es un arreglo de obra; la monitorización sigue siendo valiosa para confirmar la mejora. Usa la distribución multizona y los umbrales de congelación en la zona más fría, no en el rincón calentado por los conductos.